Guía para la Acción Pública: elecciones sin discriminación

El reconocimiento y ejercicio de los derechos políticos, en condiciones de igualdad para toda la ciudadanía, es el eje de la democracia. Ante la carencia de igualdad política se desvirtúan los procesos electorales y con ello se vuelve cuestionable la integración de los órganos de representación del Estado y se afecta la gobernabilidad.

Niñas, niños y adolescentes

De acuerdo con la Ley para la protección de los Derechos de niñas, niños y adolescentes, son niñas y niños las personas de hasta 12 años incompletos, es decir, antes de los 12 años, pues a partir de esta edad ya se consideran adolescentes.

Derechos de la niñez y juventud

¿Y la discriminación?
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Discriminación en México 2010, 27.6% de la población considera que los niños y las niñas sólo deben tener los “derechos que sus padres les quieran dar”, lo que refleja una percepción de que sus derechos están sujetos a la voluntad de las reglas maternas y paternas. Por su edad, niños y niñas carecen de herramientas necesarias para ser autónomos, pues están en proceso de formación, lo que los mantiene en una relación de mayor dependencia para acceder a una alimentación adecuada, a servicios médicos y educativos y en general a cualquiera de los derechos reconocidos.

La discriminación hacia la infancia como grupo se genera al considerarlos inferiores, excluidos y vulnerados desde una perspectiva tradicional que considera la minoría de edad con incapacidad e inferioridad.

La discriminación en lo cotidiano.

La violación de los derechos de la infancia es poco visible en relación con otros grupos de la población. La violencia intrafamiliar, la necesidad de que niños y niñas contribuyan al ingreso económico de la familia, así como la falta de conocimiento de sus propios derechos exponen a la niñez a la violación de sus derechos y a la dificultad de denunciarlos, lo que facilita la repetición de las violaciones y aumenta su vulnerabilidad. La situación de niños y niñas se agrava cuando los padres y madres viven en condiciones de marginación y pobreza, pues los niños y las niñas son obligados a renunciar a medios y recursos imprescindibles para aumentar sus oportunidades futuras, como la educación.

En el ejercicio de sus derechos civiles, políticos o sociales
La ciudadanía activa de niños y las niñas está negada pues no serán considerados como actores sociales hasta que cumplan la mayoría de edad. Los sistemas democráticos, las estructuras familiares tradicionales y muchas instituciones difícilmente reconocen sus capacidades de protagonismo y participación, lo que lleva a que este grupo cuente con derechos condicionados. Por ejemplo, tienen capacidad de goce, podrían recibir una herencia, pero no podrían disponer de la herencia hasta que no fuesen mayores de edad, pues legalmente no poseen capacidad de ejercicio.

Por otro lado, los ejercicios de participación infantil son posibles, en tanto niñas y niños cuenten con información suficiente y tengan la iniciativa y el apoyo para formar parte de éstos. En México se han realizado varios ejercicios de participación infantil que buscan familiarizar a esta población con prácticas de la democracia moderna. UNICEF ha apoyado tres iniciativas de alcance nacional: la Consulta Infantil y Juvenil que realiza el Instituto Nacional Electoral desde 1997 de manera paralela a los procesos electorales; el Parlamento infantil, coordinado por el Instituto Nacional Electoral, La Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Cámara de Diputados y la Secretaría de Educación Pública; y el Programa “Derechos de la niños, educación y tecnología”.

Referencias de consulta

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